DESPIERTA Y ESPABILA


Marcos 13, 33-37.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!»PALABRA DEL SEÑOR

1 comentario:

  1. ¿Somos, Señor, los porteros de la casa?.
    ¡ Pero si no tenemos llaves, ni sabemos como abrir para que entren los de fuera, ni podemos evitar que salgan los de dentro!.
    Pero sí podemos velar Señor, ser tus ojos en la puerta para contártelo todo cuando vengas. Ven pronto Señor.

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